dijous, 29 de novembre de 2012

NO SE TRATA DE PERDONES

No se trata de perdones

Valga es el nombre de un Concello y hermoso paraje situado al noroeste de Pontevedra, que tiene fama propia por dos peculiaridades: las discretas cataratas que salpican el umbrío lugar con el nombre de fervenzas de Rajoi, y la notoriedad de ilustres mujeres, así la emprendedora hija del Pazo de Rajoi, que, después de haber regentado con éxito el restaurante O Asesino, fue galardonada con la medalla de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Santiago de Compostela y el Premio Vagalume del Concello de Santiago de Compostela, bajo la égida de Manuel Fraga y Núñez Feijóo; sin olvidar a la no menos ilustre valguesa Carolina Otero, la Bella Otero del Follies parisiense. En un concejo cuyo padrón municipal arroja en el cómputo una diferencia de tan sólo un par de cientos de mujeres sobre el total de hombres.

En materia de varones, se está haciendo famoso en estos días un valgués llamado Manuel Castelao Bragaña, político de larga trayectoria en las filas del Partido Popular, derivando su inesperado salto a la fama del hecho de haberse abortado su nombramiento como Presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, alto cargo para el que había sido nombrado pero que se fue a tomar agua de borrajas ante el hecho inasumible de haberse divulgado con extensión transfronteriza su incontinencia verbal y su disfunción racional plasmada en la frase que, a fin de fustigar el hecho nos disponemos a reproducir, y que fue pronunciada por el susodicho hombre público durante una sesión reglamentaria de trabajo en el ejercicio de su flamante cargo.

Faltando un voto para validar el acta de la sesión, el avezado político lo resolvió al siguiente tenor: <<¿Y qué más da? Si sólo hay 9 votos, y falta 1 se ponen 10, y ya está... Las leyes son como las mujeres están para violarlas>>.

En una auténtica democracia no se puede quitar importancia a los actos que en sí mismos la tienen, como es la inducción a quebrantar la ley o violar a las mujeres.

La gravedad de tal incitación con el mensaje de que "las leyes son como las mujeres, están para violarlas" adquiere proporciones intolerables, teniendo en cuenta que lo que se dice es fruto de las propias creencias; pues obviamente se expresa con la palabra lo que mentalmente se piensa, e íntimamente pensamos aquello en lo que subjetivamente creemos.

Lo tremendo de la instigación es que, no obstante eludir el político dimisionario la auténtica razón de su cese, ha tenido reiteradamente sobre sí la responsabilidad de la función legislativa en la Comunidad Autónoma de su procedencia, es decir que la magnitud del ilícito aumenta exponencialmente al asociar con carácter general y como arma lícita de combate la vulneración de la legalidad vigente a la aberración de la naturaleza que es la violación de la mujer en términos de racionalidad humana.

La consecuencia inmediata es que, en un sistema de listas cerradas y bloqueadas como el nuestro, el depositario del voto favorable a las listas en que figurase Castelao como candidato no podía ser consciente de que se estaba haciendo representar por un individuo con la catadura ética que implica la estrategia política impulsada por el mismo como normativa práctica; lo que supone un fraude en toda regla de las normas más elementales de la democracia.

Conductas delictuales como las que contemplamos, absortas y expectantes, en espera de una reacción de responsabilidad política del Partido al que se adscribe el instigador de los delitos lanzados no se contrarrestan con la mera formulación de una disculpa pública y la consiguiente petición del perdón. Pues el hecho ha transcendido del plano de la conciencia personal del sujeto infractor al ámbito público del quehacer político. Dicho sin ambages: Ante un atropello de tal calibre a la ciudadanía, exige ineludiblemente su inmediata corrección política mediante el correspondiente expediente disciplinario para la expulsión del infractor, pues de lo contrario, el silencio y la inhibición del Partido Popular no puede interpretarse sino como el asentimiento y la complicidad en el atentado perpetrado contra la Democracia.

Carece de sentido que el propósito de rectificación del autor del atropello se haya restringido a su instigación sobre la violación de las mujeres, menospreciando su incitación a la violación de la ley en general, siendo así que en términos de Democracia el cumplimiento de las leyes es la esencia y fundamento de la justicia, y la disculpa o tolerancia ante su infracción está en el origen y es el germen de toda corrupción; una dolencia que infaustamente está poniendo en riesgo la salud de nuestra actual proclamada Democracia, dada la abundancia con que se perpetra por no pocos políticos desaprensivos, en descrédito del mayoritario buen hacer de los demás.

Pertenece legítimamente a la Ciudadanía la exigencia de cumplir una Democracia real, esto es, cuya incidencia en el poder constituido resida en algo más que ejercer el derecho a voto en cada convocatoria reglamentaria, sino en mantener una auténtica "interacción entre gobernantes y gobernados" mediante la práctica de los cauces necesarios para que en términos "democráticos" (gobierno del pueblo) salga de su mero valor simbólico y nominalista para acceder a su genuina significación jurídico-política.


Para ello es imprescindible, por de pronto, que la ley electoral en aplicación permita a los gobernados elegir con conocimiento suficiente y sin opacidad las características personales de quienes están llamados a ser sus representantes en los Parlamentos; abrir indispensables cauces de participación de los electores en el quehacer intermediario de los elegidos, de suerte que pueda asegurarse sin falsear la realidad que la democracia no es un remedo sino una auténtica vía de intercomunicación en proximidad de la ciudadanía organizada con el poder que la representa como marchamo único de su credibilidad.

Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas.
Presidenta.- Ana Mª Pérez del Campo Noriega



Asociación de Mujeres Juristas Themis
Presidenta.- Angela Cerrillos Valledor

Federación Mujeres Progresistas
Presidenta.- Yolanda Besteiro de la Fuente

Comisión para la Investigación de Malos Tratos
Presidenta.- Susana Martínez Novo

Unión de Asociaciones Familiares
Presidenta.- Julia Pérez Correa

Asociación Universitaria contra la Violencia Machista
Presidenta.- Rosa San Segundo Manuel

Coordinadora Española para el Lobby Europeo de Mujeres
Presidenta.- Rosa Escapa Garrachón

Federación Mujeres Jóvenes
Presidenta.- Soraya Vega Prieto

Federación de Asociaciones de Madres Solteras
Presidenta.- Mª Carmen Flores Rodríguez



Mujeres para la Salud
Presidenta.- Soledad Muruaga

Mujeres Opañel
Presidenta.- Yolanda Álvarez

Mujeres para un Envejecimiento Saludable
Presidenta.- Mariqueta Vázquez Albertino

Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales
Presidenta.- Teresa López

Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid
Presidenta.- Lourdes Hernández

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturies
Presidenta.- Ana Isabel Ruiz

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Valencia
Presidenta.- Amparo Cerezo

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Ourense
Presidenta.- Mª Dolores Alonso Reverte

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Albacete
Presidenta.- Ana Motos Peraile

Asociación Consuelo Berges de Mujeres Separadas y Divorciadas
Presidenta.- Mª Angeles Ruiz-Tagle Morales
Asociación de Mujeres Separadas de Sevilla
Presidenta.- Josefa Moreno Gonzalez

Asociación de Mujeres Valdés Siglo XXI
Presidenta.- Aurora Valdés Suárez

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Barcelona
Presidenta.- Aurelia Jiménez Plaza

Asociación Comarcal de Mujeres Separadas y Divorciadas “Minerva Mirabal” de Toledo

A VUELTAS CON EL S.A.P.

A VUELTAS CON EL SAP


Con indignación y verdadero escándalo nos vemos obligadas a salir al paso de la publicidad que el magistrado Juez de Familia núm. 25 de Madrid, Sr. Ruiz-Jarabo Pelayo, ha dado en facebook a la actitud ardorosamente belicosa que reconoce es la suya "como Juez de Familia", no obstante que la misma supone romper con las normas más fundamentales de la juridicidad y las obligaciones legales que le incumben en el desempeño de su ejercicio profesional. Más en concreto y directamente, lo establecido en el año 2008 para los Jueces y Magistrados por el Consejo General del Poder Judicial, titulado "Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género", por estar rotundamente descalificado el pretendido cuadro patológico por la comunidad científica y médica en vigor. En el mismo sentido se ha hecho llegar también a los jueces, y a los fiscales el “Informe del Grupo de trabajo e Investigación sobre supuesto Síndrome de Alienación Parental”, después de haber sido aprobado por todos los componentes del Observatorio Estatal de Violencia de Género, en el que se abunda sobre la ideología que lo sustenta y que a su vez fue recogida por la sentencia de Vizcaya Sección 6ª de 27 de Marzo de 2008. “La ideología que sustenta el SAP es abiertamente pedófila y sexista” y que la formulación del “Síndrome de Alienación Parental, es un modo mas de violencia sobre la mujer”; “siendo un instrumento de peligroso fraude pseudocientífico que está generando situaciones de riesgo para los niños, y está provocando una involución en los derechos humanos de los menores y de sus madres (mujeres).”

Obligación del juez en el ejercicio de su jurisdicción es saber que, por su condición de conocedor específico de la ciencia jurídica abstracción hecha de cualquier otra, y por mucha sabiduría que pudiera reunir en otras especialidades científicas, le está vedado sentar cátedra en ésas materias ajenas al Derecho, debiendo limitarse a pronunciar y fundar sus resoluciones en el campo estricto de la Jurispericia. Al punto de que la normativa legal de su funcionamiento jurisdiccional le obliga a valerse de la asistencia técnica correspondiente cuando en el juicio ha de decidir sobre tales especialidades ajenas a la materia jurídica.

Sin el auxilio de los peritos pertinentes, el juez no puede decidir en el conflicto de intereses sometido a su juicio. Y si así lo hiciese, prevaricaría.

Asimismo prevaricaría, si se permitiese aplicar las conclusiones de los peritos especialistas sin comprobar que las mismas son correctas, es decir, sin cerciorarse de que son de conformidad con la Ciencia vigente en la especialidad de que se trate.

Es el caso sin embargo, de que el magistrado Sr. Ruiz-Jarabo ha consignado en la publicación antedicha afirmaciones del siguiente jaez: <>; <>.


Ya lo de menos es que el Juez carezca de la suficiente dotación empírica personal para saber que cuando un niño deja de responder a las preguntas que se le formulan no es porque le sea imposible justificar su conducta sino porque al temor propio de la infancia frente al adulto desconocido e incluso conocido, se suma el pánico a las represalias del progenitor si llega a enterarse de sus manifestaciones.

Es bien sabido por los profesionales de la Psiquiatría y de la Psicología que los niños que sufren violencia o abusos sexuales se cierran herméticamente a las preguntas dirigidas a esclarecer su conducta negativa a ir o estar con quien les produce el daño.

La clave de la ausencia de manipulación está precisamente en la negativa del niño a dar explicaciones sobre la conducta del progenitor al que rechazan, porque de existir la alienación que se pretende el menor estaría adiestrado para responder a cualquier batería de preguntas. La tragedia reside en que un niño afectado por la violencia puede presentar cuadros de conductas diferentes, puede ser introvertido o sumiso, agresivo u optar por la franca rebeldía ante la desesperación de sentirse incapaz de salir de la situación, entonces si el menor se lanza a dar razones, éstas serán sometidas al igual que la otra manifestación de abstracción sobre la causa, a los juicios de valor de quienes como algunos jueces, por decisión propia o apoyados por ciertos equipos psicosociales del propio Juzgado, se niegan a constatar la realidad que no quieren ver, dejando en el mayor desamparo a la infancia que soporta las consecuencias de una violencia que destruye el presente y el futuro de su vida en ciernes, al tiempo que imposibilita el amparo del otro progenitor a sus hijos, al responsabilizarle sin ningún fundamento del rechazo del menor hacia el otro progenitor.

Ana Mª Pérez del Campo Noriega
Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas

Yolanda Besteiro
Federación de Mujeres Progresistas

Rosa San Segundo de Manuel
Asociación Universitaria contra la Violencia Machista

Marisa Soleto
Fundación Mujeres

Rosa Escapa
CELEM

JUSTICIA Y MUJER - Por: ANA MARIA PÉREZ DEL CAMPO

Justicia y mujer
Ana María Pérez del Campo

La situación actual hace que la sociedad civil organizada, en este caso las mujeres, planteemos la necesidad de reforzar las instituciones democráticamente, porque lo que esta ocurriendo es que la adaptación del sistema en cuanto a igualdad, en cuanto a no discriminación por razón de sexo, se convierte en la práctica en una especie de discurso evanescente.
La forma de hacer democracia, de construir democracia, es la participación ciudadana. Digo esto con independencia de las circunstancias que rodean a las mujeres a las que enseguida me voy a referir. No se puede hablar de un sistema democrático que en la actualidad (y es de conocimiento común) tiene a la ciudadanía dando la espalda a la función política, y a sus representantes políticos y en el que la institución judicial resulta una de las peores consideradas entre las instituciones.
Nosotras damos este paso para lograr que la democracia como sistema se sustente en la participación ciudadana que ahora les da la espalda. A mayor abundamiento: ¿Qué ocurre con las mujeres? Ocurre que todos los recortes, sin excepción, les afectan en mayor proporción. Hablo del empleo, de la educación; hablo de la sanidad, y alguien podría decirme que “enfermos se ponen hombres y mujeres”, sí pero en temas como la sanidad o la educación, quienes gestionan las enfermedades y la educación son las mujeres. Ocurre, además, que dentro del 50 % de la población se encuentran colectivos excepcionalmente afectados, como son los colectivos monoparentales. Me refiero a mujeres separadas y divorciadas, a madres solteras y viudas. ¿Qué decir de la Ley de Dependencia y de la forma que afecta a la mujer, al tratarse de una ley que se basa en el trabajo. Eso es una catástrofe para las mujeres. Esta sociedad que sigue siendo machista y patriarcal, no solo nos ha asignado la función de cuidadoras, sino que además “nos concede” la tarea de trabajar con todas aquellas personas que componen la ciudadanía discapacitada. Tampoco podemos olvidar el retroceso que nos lleva a los inicios del siglo pasado con la propuesta incalificable de la reforma de La Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. Las mujeres sumamos más de la mitad de la sociedad dentro de la especie humana, por lo que estas situaciones nos afectan de forma gravísima, lo mismo que nos acontece con las guerras, se sigue diciendo que las mujeres no van a la guerra. Lo cual no es cierto, pero además padecen la guerra como trofeos del ganador, las violaciones de mujeres se convierten en un arma más de combate contra el enemigo, en una forma de conquista y humillación de los varones hacia los otros combatientes. Lo mismo que las guerras, nos afectan las crisis económicas, de cuya producción somos ajenas. La mujer no es responsable de la crisis económica que soporta; esta crisis es obra de los gobernantes y de los centros de poder en la que los varones están ubicados con una representación más que evidente. Hay que empezar a explicar claramente que esta crisis es una manifestación del fracaso del capitalismo que no tiene más solución que el refuerzo y la lucha por una autentica democracia, hasta ahora solo hemos tenido como sistemas de gobierno, las dictaduras y la democracia. Para nosotras la democracia es fundamental, pero hablamos siempre de una democracia real, no de una ficción de democracia que es lo que está indignando a hombres y a las mujeres que toman la calle pacíficamente y que son reprimidos con brutalidad. Ellos y ellas.
Esas son las razones que nos mueven dentro de la generosidad que es común a nuestro sexo, caracterizada por la preocupación hacia los demás, el trabajar por lograr un sistema que funcione para todos/as y con todo/as s y eso es lo que hicimos ayer con el Consejo General del Poder Judicial. Explicábamos así la necesidad de conseguir que las instituciones funcionen: “En momentos tan críticos como los que en la actualidad nos acucia, en los que la mujer, si no lo remediamos volverá a ser protagonista de nuevas discriminaciones en todos los órdenes de la vida, pagando las consecuencias de una crisis económica ajena a su responsabilidad --como ya está ocurriendo--, con riesgo evidente de un aumento en la violencia que soporta y una mayor impunidad del agresor por la falta de medios y recursos de las víctimas…” (Ver aquí el escrito entregado al presidente del CGPJ por los colectivos de mujeres).

Actuaciones de este tipo son las que vamos a llevar a cabo con todos los partidos, porque creo que esta preocupación que nosotras hemos puesto de relieve, en primer término la deberían poner los que nos gobiernan. Debo insistir: De espaldas a la sociedad no se puede gobernar. Si así se hace, los ciudadanos saldrán gritando, con razón, “no nos representan”.
El precepto constitucional de que la Justicia emana del pueblo tiene que resultar en la practica un hecho real, por eso le dijimos al Gobierno de los jueces que el trabajo bien realizado por el Observatorio de la Violencia Domestica y de Género tiene que ser ampliado, consolidado y que esa ampliación tiene que dar entrada a la representación ciudadana que constituimos las mujeres. Que, por cierto, somos las víctimas exclusivas de la violencia de género.
Y no puedo concluir este artículo sin hacer referencia a la barbaridad de Albacete con el asesinato de una niña de 13 años: Eso es lo que yo llamo terrorismo de género y eso es lo que hay que erradicar con la misma voluntad política, con el mismo esfuerzo y con el mismo interés con que se ha erradicado el terrorismo etarra.