dimecres, 26 de juny de 2013

Laura Bates nos invita a hablar:

Luchadora ‘on-line’ contra el sexismo

Harta de comentarios obscenos Laura Bates lanzó su proyecto Everyday Sexism Project, una plataforma que anima a las mujeres a denunciar cualquier tipo de conducta agresiva contra ellas

Con las miles de historias que recoge en su web y perfil de Twitter denuncia que la agresión y la discriminación es un problema diario que no está superado y al que se debe hacer frente


CHRISTIAN HOEHN (GETTY)
Cuando Bates comentó con sus amigas cómo en una sola semana un hombre le toqueteó una pierna en el autobús, varios chicos le lanzaron piropos desde un coche y dos hombre hablaron sobre sus pechos al verla por la calle, le sorprendió que todas tenían historias similares que contar. Pero entonces también tuvo que oír que estaba exagerando y que tenía que tener más sentido del humor, y que es algo normal oír palabras inadecuadas soltadas en plena calle, el acercamiento de un hombre en un transporte público o los comentarios sexistas de los compañeros de trabajo. “Me sentí frustrada y decidí empezar con la web, un solo sitio en el que poder unir todas las voces, donde si todas contábamos nuestras experiencias la gente se diera cuenta del problema en vez de creer que está superado”. Bates resume de esta manera su iniciativa, que explica por teléfono desde su casa –y a la vez oficina-, de Londres.


Laura Bates, creadora del proyecto Everyday Sexism Project. / CLAUDE SCHNEIDER
Entonces no imaginó el eco que iba a tener su iniciativa. Después de más de un año la web Everyday Sexism Project ha abierto su propia versión en 15 países (España la lanzó el pasado mes de abril bajo el nombre de Sexismo Cotidiano) y su perfil en la red de microblogging cuenta con más de 55.000 seguidores. “Es increíble lo que ha pasado. La importancia que tiene que las mujeres no se callen”. A ella misma le asombra cómo una web que creía que se iba a quedar en la intimidad de su grupo de amigas ha terminado por convertirse en una plataforma de denuncia, “no solo de comentarios sexistas, sino de ataques más graves”. Mujeres anónimas o con nombres y apellidos, de cualquier edad o situación económica, principalmente de países occidentales. Son muchas las que tienen cosas que contar. Y no hay reglas sobre la seriedad del ataque, “desde ese sexismo que una mujer puede considerar normal, y ante el que ni siquiera se planteaba antes reaccionar, hasta agresiones sexuales”, dice.
Bates, escritora y antes actriz –esto último lo ha dejado ya aparcado-, cuenta que todas las historias la conmueven e indignan por igual. Pero las que más le impactan son aquellas que tienen como protagonistas a niñas o adolescentes. Recuerda a una pequeña de 5 años que pidió que la convirtieran en un chico para poder ir al espacio, o el caso de una adolescente de 16 años a quien siempre le decían que no podría llegar a ser una doctora y le dijo: “No podré tener éxito si un hombre no me considera sexy”. Describe como horrible la situación de una chica de 13 años a la que cada día en la escuela sus compañeros de clase le enseñaban películas pornográficas en las que una mujer aparecía llorando y con muestras de dolor. “Ella lloraba todas las noches, era una niña a la que ni siquiera se le había enseñado aún nada de sexualidad”, recuerda apenada.

El futuro es salir de Internet

Su idea de futuro es llegar a crear una organización “para tener un impacto real con nuestro trabajo”. Universidades y escuelas ya le piden que acuda a dar conferencias sobre sexismo, la idealización del cuerpo de la mujer, o su experiencia. El proyecto, que se inició sin ningún tipo de financiación ni publicidad más allá del boca a boca que permiten las redes sociales, está creciendo. Por eso esta joven de 26 años se ha animado a abrir una página en Catapult, una plataforma de crowdfounding para mujeres. De los casi 20.000 dólares que necesita para crear su fundación lleva recaudados más de la mitad (en tan solo tres días pasó de 8.700 dólares a rebasar la barrera de los 10.300). Dinero que utilizará para llevar a cabo actividades de concienciación, dar las herramientas necesarias para aquellas mujeres que hoy le escriben pidiéndole ayuda y contratar a gente que le ayude con esta iniciativa que ahora mismo le ocupa todo su tiempo –y que gestiona con su ordenador personal desde casa y con la ayuda de unos pocos voluntarios “de gran pasión y dedicación”-. Personal que le ayude a catalogar todas las experiencias que recibe diariamente vía e-mail, Twitter o en la misma página web.
Un trabajo por el que ya se ha interesado la policía británica. “Me contactaron porque están planeando una iniciativa para luchar contra las ofensas sexuales, principalmente en los transportes públicos, y querían conocer las experiencias de las mujeres, que no suelen denunciar este tipo de acoso porque lo ven como algo normal”, explica. Así que un día recibió un e-mail con remitente policial, del que surgió una reunión donde les ofreció los datos recolectados en su web acerca de los tipos de agresión e incluso información sobre localizaciones más frecuentes, “además de una charla a los agentes que van a estar involucrados en la iniciativa”.

A Bates todas las historias la indignan por igual. Pero las que más le impactan son aquellas que tienen como protagonistas a niñas o adolescentes
“Salir cada día a la calle sola con miedo y rabia porque sé de sobra que más de un hombre me dirá algún piropo, me gritará algo desde un coche, intentará tocarme, me perseguirá o simplemente me mirará de arriba a abajo. Qué casualidad que cuando voy acompañada por un amigo, esto nunca pasa. Qué triste que sienta un gran alivio solo cuando voy acompañada de un hombre” reza un comentario de Miau del pasado día 6 de junio en la web española (espana.everydaysexism.com). Es una de las historias entre muchas parecidas, o incluso más desgarradoras. La versión española está en manos de Mariela Magnelli (Buenos Aires, 1983), quien gestiona la página web desde Londres y se toma un descanso durante sus horas de trabajo en Womankind Worldwide, una ONG orientada a las mujeres con la que colabora, para contar qué le llevó a involucrarse con el proyecto. Esta argentina llegó a la capital británica en 2011 para cursar un posgrado sobre políticas sociales y desarrollo desde una perspectiva de género, y fue en el verano del año pasado cuando conoció Everyday Sexism Project en Twitter.
“Tener un espacio para poder contar las historias poco agradables para mí también es un alivio. Podría haber reproducido la idea, pero la idea era tener fuerza con un solo proyecto”. Así que no dudó en mandar un correo electrónico a Laura Bates para ofrecer su colaboración, quien a los meses le ofreció gestionar las webs de España y Argentina y sus correspondientes perfiles en Twitter. “El sexismo nos afecta a todos”, asegura, y como ejemplo recuerda uno de los mensajes de la web. Una chica comentaba cómo mientras su escogía un vestido para su graduación su madre le instó a escoger uno en el que se viera pierna porque es lo que a los hombres les gusta. “El sexismo también viene de las mismas mujeres”, resume. “También me interesa mucho involucrar a los hombres, les falta conciencia, y el sexismo nos afecta a todos”, asegura Magnelli, quien valora que ellos también cuenten sus vivencias. “Un padre explicaba cómo cada vez que salía con sus hijos tenía problemas a la hora de cambiarles los pañales por estar los cambiadores en los baños de mujeres. En un restaurante le llegaron a decir que lo cambiara en el suelo”.

"Podría haber reproducido la idea, pero la idea era tener fuerza con un solo proyecto", dice Mariela Magnelli, quien gestiona la web en español
Laura Bates tampoco pierde la oportunidad durante la conversación para hacer un llamamiento a que más hombres se involucren en la iniciativa. “Lo importante es que se den cuenta de que algo que puedan considerar como normal o tolerable puede tener efectos devastadores en una mujer”, y admira que haya hombres que incluso hayan pasado a la acción. “Uno iba por la calle y al ver que otro le decía cosas obscenas a una mujer le interpeló. El agresor ni siquiera supo decirle por qué lo hacía”, recuerda.
Al principio no lo tuvo fácil, “recibía una media de 200 amenazas de muerte diarias. Algo que nunca entendí, simplemente le doy a la mujer la oportunidad de hablar”, lamenta Bates. Ahora ese número ha descendido y “solo” se enfrenta a esas amenazas, a las que “tristemente” se acostumbró, de vez en cuando. Consciente de que el mayor éxito de su proyecto sería que desapareciese, por ahora no se piensa callar, y su trabajo es que ninguna mujer lo haga. “Compartiendo tu historia muestras al mundo que el sexismo existe, las mujeres se enfrentan a él cada día y es un problema real que debemos discutir”, demanda en su página web. Por ahora ya hay escritas más de 30.000 historias, y ya le han llegado más peticiones de voluntarias que quieren abrir su web en países como India, Serbia o México.

dijous, 6 de juny de 2013

LIMPIEZA IDEOLOGICA (Núria Varela) Gracias Núria, Mis hijas y yo tambien estuvimos en el centro. Fuimos una privilegiadas.

Limpieza ideológica
Nuria Varela

El lunes me invitaron a comer al Centro de recuperación para mujeres maltratadas de Madrid. Sopa, pollo con patatas fritas y melón. Después, larga sobremesa con las mujeres que viven en el centro, casi treinta. A esas conversaciones que tienen todos los lunes les llaman formación ideológica. En esa casa no hay lenguaje políticamente correcto. Allí la vida no tiene azúcar. Todas están tan vapuleadas (y no es una metáfora) que llamar las cosas por su nombre es lo menos que se puede pedir. No hay disimulos ni máscaras. Mucho dolor, eso sí.
Casi treinta mujeres, la más joven tenía 20 años, la mayor 60; la mayoría eran españolas pero también había tres mujeres africanas y dos latinoamericanas. La mayoría eran madres pero algunas estaban solteras y no tenían hijos. Algunas acababan de llegar y a otras apenas les quedaban unos días para irse tras estar 18 meses "recuperándose". Poco tenían en común salvo que todas eran mujeres. Al final de una conversación que duró casi tres horas, una de las más jóvenes dijo: "nuestras vidas se semejan tanto que parece que todas hemos sido maltratadas por el mismo hombre".
Ese mismo día, el lunes, fue detenido un hombre de 26 años por ahogar a su mujer en la bañera de casa. Fue en Madrid, él aseguró que había encontrado a su pareja ya muerta cuando despertó. Sin embargo, la autopsia determinó que la mujer había sido asesinada, ahogada de forma violenta. La mujer ya había sido víctima de violencia de género en 2008, cuando tenía otra pareja.
El mismo lunes, un hombre de 22 años quedaba en libertad con cargos y una orden de alejamiento de 500 metros después de haber apuñalado a su novia de 15, también ocurrió en Madrid. Cuando llegó al hospital, la menor trató de encubrir a su agresor diciendo que la herida se la habían hecho en un intento de robo. La policía no se lo creyó. Interrogaron por separado a la pareja y, ya a solas, la menor contó lo ocurrido. El agresor tiene tres denuncias por malos tratos contra otra mujer.
El martes se publicó la noticia: tiene cinco años, hará seis en septiembre, y se quedó huérfana de madre cuando acababa de cumplir tres años porque la mató su padre. Pero un juez de Zaragoza ha dado la custodia de la pequeña a la familia del padre, aunque está en prisión condenado a 18 años de cárcel por el asesinato de la que fue su esposa y madre de la niña. Como él está en prisión, la pequeña queda al cuidado de los abuelos paternos. El juez, titular del juzgado de Primera Instancia número 6 de Zaragoza, ha considerado que la niña mantiene un "estrecho" lazo afectivo con ellos y que tienen mejor situación económica en comparación con la familia de la madre asesinada que había solicitado la custodia de la pequeña.
Para rematar la faena, el juez también decide separar a la niña de su hermano mayor, hijo de una relación anterior que había tenido su madre. Eso sí, el mismo juez ha tenido el detalle de ordenar que la niña pase más tiempo con su hermano y, además, que esté supervisada por los psiquiatras del Hospital Infantil de Zaragoza para que supere el trauma de que su madre ha sido asesinada por su padre.
Al día siguiente, el miércoles, nos enterábamos de que tres adolescentes que habían sido secuestradas y encerradas durante diez años en Estados Unidos por un tipo llamado Ariel Castro, habían conseguido escapar. Nadie las había encontrado en todo este tiempo. Junto a las tres jóvenes, aparecía una niña de seis años fruto de una violación.
El jueves, el viernes... Hace veinte años que fui por primera vez al Centro para mujeres maltratadas de Madrid. En aquella ocasión, fue para hacer un reportaje y la visita me hizo tanto daño que ya nunca pude dejar de trabajar sobre la violencia de género. Aquel día de hace dos décadas, le hice una entrevista a una mujer que estaba delante de mí, con las muletas apoyadas en el sillón, una muñeca vendada y las lágrimas paseándose por sus mejillas sin que ella les hiciera caso, como si fuese algo natural, como pestañear. Apenas me miraba a los ojos. De pronto susurró: "estoy enamorada, le quiero". Han pasado veinte años, no recuerdo su nombre, pero no he podido olvidar su cara. Era una mujer muy menuda, bajita, morena de piel y cabello. Apenas se movía y, sin embargo, permanecer un rato a su lado hacía que te sintieras nerviosa. Sus ojos estaban hundidos, remarcados por un contorno azulado. Tristeza en estado puro.
La última vez que había estado en el centro fue hace dos años. Aquel día, cuando ya me iba, se me acercó una niña, me tiró de la manga del abrigo, me miró a los ojos y me dijo: "¿Vamos a ganar verdad? Mi mamá y todas nosotras vamos a ganar, ¿verdad?". Le dije que sí, claro, mientras pensaba en todo lo que queda por hacer para acabar con esa violencia que arrasa con la vida de mujeres y niñas y recordaba que el primer refugio para mujeres maltratadas del que se tiene constancia se fundó en Londres en 1859. Seguro que allí también hubo niñas convencidas de que iban a ganar, que tenían que ganar.
Hay sitios donde la vida no tiene azúcar y ministros y ministras que se preocupan de enriquecerse mientras recortan; de buscar su futuro mientras nos roban el presente y de "limpiar ideológicamente" de las leyes, de la educación, de los presupuestos... todo aquello que suene a justicia, a igualdad, a derechos conquistados. Recortando en prevención de la violencia, en recursos para las víctimas; eliminando la asignatura de educación para la ciudadanía, subvencionando colegios que segregan al alumnado por sexos, obligando a las mujeres a jugarse la vida para abortar, echando a la calle a millones de trabajadores y trabajadoras y recortando los subsidios... ¿cómo pueden "ganar" quienes incluso siendo aún niñas ya les han robado casi todo? Hay ministros y ministras empeñados en trasladar un país al que le costó demasiado entrar en el camino de la democracia a sus tiempos más oscuros.
El lunes me invitaron a comer al Centro de recuperación para mujeres maltratadas de Madrid. Sopa, pollo con patatas fritas y melón. Después, larga sobremesa con las mujeres que viven en el centro, casi treinta. A esas conversaciones que tienen todos los lunes les llaman formación ideológica. En esa casa no hay lenguaje políticamente correcto. Allí la vida no tiene azúcar. Todas están tan vapuleadas (y no es una metáfora) que llamar las cosas por su nombre es lo menos que se puede pedir. No hay disimulos ni máscaras. Mucho dolor, eso sí.
Casi treinta mujeres, la más joven tenía 20 años, la mayor 60; la mayoría eran españolas pero también había tres mujeres africanas y dos latinoamericanas. La mayoría eran madres pero algunas estaban solteras y no tenían hijos. Algunas acababan de llegar y a otras apenas les quedaban unos días para irse tras estar 18 meses "recuperándose". Poco tenían en común salvo que todas eran mujeres. Al final de una conversación que duró casi tres horas, una de las más jóvenes dijo: "nuestras vidas se semejan tanto que parece que todas hemos sido maltratadas por el mismo hombre".
Ese mismo día, el lunes, fue detenido un hombre de 26 años por ahogar a su mujer en la bañera de casa. Fue en Madrid, él aseguró que había encontrado a su pareja ya muerta cuando despertó. Sin embargo, la autopsia determinó que la mujer había sido asesinada, ahogada de forma violenta. La mujer ya había sido víctima de violencia de género en 2008, cuando tenía otra pareja.
El mismo lunes, un hombre de 22 años quedaba en libertad con cargos y una orden de alejamiento de 500 metros después de haber apuñalado a su novia de 15, también ocurrió en Madrid. Cuando llegó al hospital, la menor trató de encubrir a su agresor diciendo que la herida se la habían hecho en un intento de robo. La policía no se lo creyó. Interrogaron por separado a la pareja y, ya a solas, la menor contó lo ocurrido. El agresor tiene tres denuncias por malos tratos contra otra mujer.
El martes se publicó la noticia: tiene cinco años, hará seis en septiembre, y se quedó huérfana de madre cuando acababa de cumplir tres años porque la mató su padre. Pero un juez de Zaragoza ha dado la custodia de la pequeña a la familia del padre, aunque está en prisión condenado a 18 años de cárcel por el asesinato de la que fue su esposa y madre de la niña. Como él está en prisión, la pequeña queda al cuidado de los abuelos paternos. El juez, titular del juzgado de Primera Instancia número 6 de Zaragoza, ha considerado que la niña mantiene un "estrecho" lazo afectivo con ellos y que tienen mejor situación económica en comparación con la familia de la madre asesinada que había solicitado la custodia de la pequeña.
Para rematar la faena, el juez también decide separar a la niña de su hermano mayor, hijo de una relación anterior que había tenido su madre. Eso sí, el mismo juez ha tenido el detalle de ordenar que la niña pase más tiempo con su hermano y, además, que esté supervisada por los psiquiatras del Hospital Infantil de Zaragoza para que supere el trauma de que su madre ha sido asesinada por su padre.
Al día siguiente, el miércoles, nos enterábamos de que tres adolescentes que habían sido secuestradas y encerradas durante diez años en Estados Unidos por un tipo llamado Ariel Castro, habían conseguido escapar. Nadie las había encontrado en todo este tiempo. Junto a las tres jóvenes, aparecía una niña de seis años fruto de una violación.
El jueves, el viernes... Hace veinte años que fui por primera vez al Centro para mujeres maltratadas de Madrid. En aquella ocasión, fue para hacer un reportaje y la visita me hizo tanto daño que ya nunca pude dejar de trabajar sobre la violencia de género. Aquel día de hace dos décadas, le hice una entrevista a una mujer que estaba delante de mí, con las muletas apoyadas en el sillón, una muñeca vendada y las lágrimas paseándose por sus mejillas sin que ella les hiciera caso, como si fuese algo natural, como pestañear. Apenas me miraba a los ojos. De pronto susurró: "estoy enamorada, le quiero". Han pasado veinte años, no recuerdo su nombre, pero no he podido olvidar su cara. Era una mujer muy menuda, bajita, morena de piel y cabello. Apenas se movía y, sin embargo, permanecer un rato a su lado hacía que te sintieras nerviosa. Sus ojos estaban hundidos, remarcados por un contorno azulado. Tristeza en estado puro.
La última vez que había estado en el centro fue hace dos años. Aquel día, cuando ya me iba, se me acercó una niña, me tiró de la manga del abrigo, me miró a los ojos y me dijo: "¿Vamos a ganar verdad? Mi mamá y todas nosotras vamos a ganar, ¿verdad?". Le dije que sí, claro, mientras pensaba en todo lo que queda por hacer para acabar con esa violencia que arrasa con la vida de mujeres y niñas y recordaba que el primer refugio para mujeres maltratadas del que se tiene constancia se fundó en Londres en 1859. Seguro que allí también hubo niñas convencidas de que iban a ganar, que tenían que ganar.
Hay sitios donde la vida no tiene azúcar y ministros y ministras que se preocupan de enriquecerse mientras recortan; de buscar su futuro mientras nos roban el presente y de "limpiar ideológicamente" de las leyes, de la educación, de los presupuestos... todo aquello que suene a justicia, a igualdad, a derechos conquistados. Recortando en prevención de la violencia, en recursos para las víctimas; eliminando la asignatura de educación para la ciudadanía, subvencionando colegios que segregan al alumnado por sexos, obligando a las mujeres a jugarse la vida para abortar, echando a la calle a millones de trabajadores y trabajadoras y recortando los subsidios... ¿cómo pueden "ganar" quienes incluso siendo aún niñas ya les han robado casi todo? Hay ministros y ministras empeñados en trasladar un país al que le costó demasiado entrar en el camino de la democracia a sus tiempos más oscuros.

A VUELTAS CON LA CUSTODIA COMPARTIDA

Ana María Pérez del Campo
Mujer y Justicia
A vueltas con la custodia compartida

La Sala Primera del Tribunal Supremo acaba de sentar doctrina sobre la interpretación que debe dar fe a los apartados 5, 6 y 7 del artículo 92 del Código Civil, que es el que trata en el texto vigente la normativa para la adopción de la custodia compartida de los hijos por ambos progenitores.
A pesar de los desaforados esfuerzos que de inmediato han realizado ciertas asociaciones de peculiares varones en compañía de los acólitos que se distinguen – tanto unos como otros – por la violenta agresividad con que intentan imponer a toda costa la custodia compartida y los que a su vez – como en el caso de la Sentencia mencionada – hacen una acomodaticia traducción del contenido de la misma como si los magistrados que han sentado doctrina les hubieran otorgado la razón respecto a su pretensión de que la custodia compartida una vez sobrevenido el divorcio fuese impuesta “manu militari” con independencia del interés y la seguridad de los hijos. Se trata de una postura dogmatica, intransigente, ajena por completo al bienestar de los menores, y desde luego incompatible con cualquier atisbo de justicia.
Como es obvio, nada de lo expuesto tiene que ver – por más que se empeñen algunos o algunas acompañantes – con la Sentencia de Casación del Tribunal Supremo con la que la Sala ha sentado su jurisprudencia proclamando que la esencia de la justicia reside exclusivamente en el interés de las criaturas a las que directamente va a afectar la medida que se pretende tomar, para a renglón seguido establecer los criterios y requisitos que debe concurrir en todo caso para conceder el ejercicio de la custodia compartida, como son: el comportamiento precedente de los progenitores respecto de sus relaciones con el menor y las actitudes personales del padre y de la madre; el número de hijos; el cumplimiento por parte de cada progenitor, de sus deberes para con sus hijos; el respeto mutuo en las relaciones personales de ambos progenitores.
Como se desprende de lo antedicho la pretensión judicial no tiene otra finalidad que la de favorecer el interés más necesitado de protección, los hijos, en plena coincidencia plena con lo que a su vez pretenden la mayoría de las madres.
La oposición por nuestra parte a esta fórmula de custodia compartida estriba en el dato contrastado en múltiples estudios nacionales e internacionales (v.gr., Asociación de Mujeres Juristas Themis 2006/2008, Congreso de la Asociación Mujeres Abogadas de España etc.), en todas las cuales queda patente que, de un conjunto de 34.128 excedencias para el cuidado de los hijos en el año 2011, “solo un 5 % de los padres la solicitaron frente al 96% de las solicitadas por mujeres”. En cuanto a la custodia judicial “solo el 4% fueron cursadas por varones frente al 96% de las que solicitaron las mujeres”.
Consta asimismo por las organizaciones de mujeres que de los 27 países europeos de la Unión, solo 6 – incluida España – tienen legislación sobre custodia compartida pero ninguno de ellos ha sancionado que dicho modelo sea impuesto por decisión judicial cuando exista oposición por alguno de los miembros de la pareja, o por ambos. Tampoco puede desecharse que en las organizaciones españolas que han promovido la custodia compartida estén involucradas muchas personas que trataron de impedir en su día a toda costa la implantación del divorcio; o las que promovieron una lucha denodada para impedir la Ley de medidas contra la violencia de género, son las mismas que se lanzaron a propagar en internet sus diatribas más violentas contra el que fuera Ministerio de Igualdad o el Observatorio Estatal de Violencia de Género, y los que día a día difaman, injurian, calumnian y amenazan, amparados en la impunidad del anonimato a las asociaciones de mujeres.
Anoto a continuación el índice de un trabajo exhaustivo, del que no se puede prescindir cuando se pretende adoptar una medida tan compleja trascendente para las próximas generaciones sobre todo cuando se cuentan con experiencias que convierten al custodia compartida en un deseo idílico pero inadecuado.
El trabajo se presento en el Congreso Estatal de Mujeres Abogadas bajo la denominación de “Custodia Compartida o interés del menor” Mª José Varela Pórtela, año 2011, un estudio sobre todas las leyes de España en esta materia, sobre la jurisprudencia y el derecho comparado en Europa y América así como el interés del menor, la convención internacional sobre los derechos del niño; la Carta Europea sobre los derechos del niño y un decálogo de criterios a tener en cuenta como la edad, las aptitudes personales de los progenitores, los deseos manifestados por los menores sin olvidar el cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos, el respeto mutuo en las relaciones personales de la pareja, la proximidad de las viviendas,etc.
La Asociación Custodia en Positivo, informa que el ardor de un grupo de varones formado en 1980 fue el que presiono y sorteo los obstáculos legislativos para la instauración en California de la custodia compartida. En el año 1990 muchos de sus defensores cambiaron de parecer. El Tribunal Supremo de California argumento que la estabilidad y la integridad del progenitor principal custodio era el tema más importante para el interés superior del menor por encima de la CC. Los menores según criterio del Tribunal atrapados en medio con toda probabilidad sufrían enormemente con la CC.
Marisa Soleto de la Fundación Mujeres afirma que “… La custodia compartida por imposición judicial, en ningún caso es una medida que vaya a contribuir a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. La igualdad nunca se conseguirá a través del método de tabla rasa para todo el mundo. Solo a partir de un riguroso análisis de las necesidades y expectativas de mujeres y hombres pueden promoverse mediadas a favor de la igualdad. No hay nada más injusto que tratar de igual manera dos situaciones que tienen profundas diferencias de partida, como es el caso de las relaciones de mujeres y hombres, tanto en la atención y cuidado de los menores como en la posición social y económica de ambos tras la ruptura matrimonial…”.
Sobre esta cuestión tan rebuscada solo me resta repetir que la solución salomónica de la custodia compartida, falazmente presentada como igualitarista que se brinda en duplicidad y cronometro en mano, como si se tratase de una ventaja, es cuando menos un riesgo seguro de fracaso educativo. Y no hace falta que las discrepancias sean intencionadas – que sin duda en la mayoría de los casos lo son – basta con pensar en la improbabilidad de que lleguen a coincidir en sus incomunicados pareceres dos adultos hechos y derechos que no pudieron armonizar un criterio común de subsistencia cuando compartían comunicación y vida familiar.

ASESINOS CONTUMACES

Ana Mª Pérez del Campo Noriega
Mujer y Justicia


Asesinos contumaces




En nuestra actual sociedad se ha llegado a hacer fenómeno común la producción de asesinatos de mujeres a manos de los hombres a los que ellas están ligadas por su convivencia matrimonial --legal o de hecho--, sin que semejante escenario produzca otra reacción que la del silencio público o cuando más, la discreta protesta o acaso la denuncia del hecho con tal meticulosidad en la elección de los términos escogidos para referirlo, que consiguen el efecto de confundir al personal más que a condenar con la contundencia y radicalidad que corresponde a la realidad sarcástica de que la vida de esa multitud de mujeres depende del tiempo que tengan a bien concederles sus verdugos, los mismos que las maltratan y deciden por su voluntad el momento en que dejarán de existir.

Añádase la pasividad timorata con que los voceros responsables de la cosa pública se esmeran en inventar consignas que nunca cumplirán, tales como "tolerancia cero contra la violencia de género", o articulan leyes específicas efectivas, que luego se torpedean, y a la hora de su aplicación se evaporan, de suerte que la víctima acaba desempeñando en estrados el papel victimario del agresor, al verse teniendo que dar cuenta de los mismos interrogatorios denigrantes que su agresor le había anunciado cruelmente al augurarle: <>, etc.

Las victimas sobrevivientes, las que han logrado resistir y las que ya han dejado de existir, así como las otras víctimas, hijas e hijos menores de edad, exigen que nos dejemos de actitudes farisaicas, y abordemos tanto horror con claridad y valentía, para que las podamos fustigar, poniendo el nombre que propiamente corresponde a tales crímenes y delitos; dejando de lado las manifestaciones pudibundas para que resplandezcan con total nitidez las razones y sinrazones de índole político-social que configuran las estructuras patriarcales, las promueven y consienten.

Indigna hasta extremos insospechados la postura ideológica adoptada por el gobierno en el Congreso al negarse a guardar un minuto de silencio, y a llamar por su nombre en el comunicado a los cuatro asesinatos de mujeres producidos en 48 horas escasas. No hay crímenes ni terrorismos de primera y de segunda clase y lo que nunca se hubiera hecho ante un atentado de ETA se considera apropiado cuando se trata de terrorismo de género.

Agresores sin los mínimos principios del pensamiento racional, hay dos factores que contribuyen principalmente al ejercicio de esta violencia inveterada; en primer lugar la transmisión generacional de la violencia que se origina en plena infancia, alimentada por el ejemplo caótico de referencia: la rigidez de un padre que ejerció ese mismo modelo de patriarcado violento, y seguidamente la complacencia y colaboración de una sociedad desafortunada en la que los roles contrapuestos de la discriminación sexista perduran y funcionan como pieza maestra y fundamento del sistema.

Uno y otro crimen de mujeres se encadenan día a día a manos de sus agresores en esta desdichada sociedad humana en la que el modelo patriarcalista se resiste a desaparecer.


Es un fenómeno de "contumacia"; que es como llamamos a la persistencia irracional en el horror doloso. La agresión sistemática del hombre contra la mujer es un afán de dominio, por supuesto, pero no es una señal que denote seguridad y dominio en el sentido psicológico por parte del que agrede. Por el contrario, como producto que es de la reacción visceral más primitiva de los animales, la agresión brutal es un signo de su debilidad y su falta de racionalidad.

El estudio de la psicología animal selvática lo puso muy claro. En el enfrentamiento entre las especies, el cuadrúpedo, antes de asestar el golpe cruento, se alza en actitud rampante y el cuerpo erguido para causar en el atacado la sensación de su "superioridad": instante psicológicamente preciso para desencadenar el bloqueo de la víctima y la mayor eficacia del ataque. Incluso entre los perros amaestrados como guardianes de fincas y viviendas en nuestras ciudades, se demuestra que el ladrido escandaloso que nuestro paso junto a la valla protectora de la propiedad despierta entre los perros de la vecindad (por ejemplo, en una colonia urbanizada), se debe a la incertidumbre y falta de dominio psíquico del animal irracional.

Trasladado el asunto a la psicología humana, la explicación se reduce a comprender que el asesino de mujeres no las agrede como consecuencia de su superioridad y su dominio, sino al contrario, como recurso extremo para compensar su inseguridad frente al poder que pretende ostentar y su falta de capacidad para encauzar racionalmente la situación de ordeno y mando conforme a sus deseos. La agresión del varón contra la mujer no es pues, una demostración de su "fortaleza" varonil frente a la situación adversa a la que se encara --como con frecuencia suele interpretarse--, sino de su "inseguridad" y su ausencia de dominio racional para respetar como una igual a la mujer.

En la dinámica evolutiva de las especies, la agresión depredadora es propia de las inteligencias en su grado menor de desarrollo, y en el plano humano racional indica un órgano cerebral en estado mentecato. Esto es lo que ocurre con el género masculino como destructor de la mujer: lejos de denotar superioridad, delata la carencia de racionalidad. Cuando faltan las razones se pasa al insulto, y, emprendida la senda de la irracionalidad se acaba en el golpe mortal.

Eso es algo que se nota incluso en los debates cara al público, ahora tan de actualidad sobre la materia. Cuando el varón en turno de palabra hace uso de ella para polemizar, le resulta difícil deslindar del insulto y la descalificación el campo estricto de su argumentación. De tal forma han hecho cuerpo el fantasma depredador y la ausencia del discurso racional.


En resumen: la actual Humanidad --de otras precedentes no hablamos-- vino a desarrollarse desde sus comienzos bajo el falso principio del desequilibrio y la discriminación por razón del sexo; y mientras no rectifique y abjure de tan pernicioso proceder estará abocada al fracaso de la dictadura sexista.

Mientras el sistema no encaje el principio de la igualdad como pieza esencial en el engranaje del orden social la violencia sexista perdurará como fórmula ideológica segura para el sostenimiento del poder androcéntrico base y fundamento de todas las discriminaciones.

CARTA DIRIGIDA A RAJOY

Excmo. Sr. Mariano Rajoy
Presidente del Gobierno de España
Complejo de la Moncloa
Avda. Puerta de Hierro s/n
28071 - MADRID




Madrid, 03 de abril de 2013

Presidente: Le dirigimos las presentes líneas en nombre de las Organizaciones de Mujeres que suscriben, con el fin de hacerle partícipe como autoridad máxima del Gobierno de la Nación, sobre la situación de extrema gravedad por la que atraviesan niñas y niños hijos e hijas de las mujeres que padecen el delito de la violencia de género en sus relaciones de pareja mediando matrimonio o sin él; para seguidamente impetrar su intervención urgente y directa en la consecución de las medidas y propuestas que en el cuerpo de este escrito pasamos a solicitar como mínimas e imprescindibles.

Señor Rajoy, a pesar de que, tanto en las resoluciones judiciales como en los discursos políticos --e incluso en las disertaciones sociales de toda índole relativos a las circunstancias que atañen a las niñas y niños, en relación con la violencia de género que afecta a sus familias, se argumenta que "el interés superior del menor" debe prevalecer sobre cualquier otra consideración, es lo cierto que en la practica los hijos e hijas de las mujeres maltratadas quedan reducidas de facto a la más palmaria indefensión, al primar la condición sobrevalorada y cuasi sacralizada en estos casos de "la paternidad" por encima del riesgo de la integridad personal al que se somete a la infancia.


Un varón que ejerce la violencia de género en el ámbito familiar, está demostrando sin género de duda, su evidente desamor por la prole, al condicionar el desarrollo de vida de los/las menores en formación con la transmisión de la violencia como pauta habitual, es decir como "modelo normal" de comportamiento; cuando no está poniendo además en grave peligro la seguridad vital de los hijos por pura venganza hacia la mujer cuando ésta opta por romper la convivencia, según reiterada práctica de datos que viene mostrando, sin que semejante forma de delito haya merecido hasta el presente señales claras de preocupación por quienes en ejercicio de su autoridad y función tienen la obligación perentoria de velar para que medidas legales y sociales adecuadas impidan que semejante cúmulo de monstruosa destrucción llegue a sumarse a la ya insoportable mortandad homicida de las mujeres.

Las Asociaciones demandamos su intervención directa acerca del Ministerio de Justicia con el fin de llevar a efecto las consiguientes reformas legislativas, y, mediante la competencia del Ministerio Sanidad y la pertinente a la Comunidad Autónoma de Madrid, los medios y medidas que dejamos incorporados.

Atinente a la necesarias reformas del Código civil.

La existencia fundada de la violencia de género, tanto en los procedimientos consensuales como en contenciosidad, implica la necesidad de modificar los artículos relativos a los efectos comunes de la nulidad, separación y divorcio relativas al régimen de comunicación y estancias de los hijos, con: la suspensión cautelar de visitas y estancias vacacionales durante la tramitación del proceso penal y la prohibición taxativa y expresa de las mismas con los menores que vivieron la violencia durante la convivencia familiar (a. 90, A, B, F, ap. 2º; a. 92, ap. 5,6,8; a. 94.

La introducción en la Ley orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código civil y de la Ley de Enjuiciamiento civil en el apartado del Título I, cap. II sobre los derechos del menor. Del Derecho a la protección respecto del progenitor ejerciente de violencia de género en el ámbito familiar, tanto para acordar la orden de alejamiento como para impedir el régimen de visitas y estancias con dicho progenitor cuando existieran indicios fundados de haber vivido la violencia durante la convivencia familiar. El Ministerio de Sanidad o en su caso la Comunidad Autónoma, procederá a sostener campañas en el tiempo dirigidas directamente a la conducta destructiva del agresor, tanto para con la mujer como sobre todo respecto de los hijos y a mantener todos los recursos existentes en el 2011.

Consejo General del Poder Judicial

Resulta perentorio introducir en la formación continuada de los jueces el conocimiento de la violencia de género y sus consecuencias, visibilizando los prejuicios arraigados en la cultura patriarcal para evitar el impedimento que ello representa a la hora de impartir justicia.

Resulta necesario evidenciar que los menores son víctimas directas de la violencia sufrida por las mujeres/madres y no valorarlo como cuestión aislada e independiente como se viene haciendo en la praxis judicial.

Señor Presidente, le agradecemos de antemano la atención y la puesta en práctica que sin duda va a prestar a unas peticiones de mínimos tan imprescindibles como justificadas y ajustadas al Derecho fundamental de la defensa de la vida de las mujeres y de sus hijos ya nacidos.


Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas
Fdo.- Ana Mª Pérez del Campo Noriega

Coordinadora Española para el Lobby Europeo de Mujeres
Fdo.- Rosa Escapa Garrachón




Consejo de las Mujeres del Municipio Madrid
Fdo.- Lourdes Hernández



Unión de Asociaciones Familiares
Fdo.- Julia Pérez Correa








Asociación Universitaria Contra la Violencia Machista
Fdo.- Rosa San Segundo Manuel



Federación Mujeres Progresistas
Fdo.- Yolanda Besteiro

Asociación de Mujeres Juristas Themis
Fdo. Ángela Cerrillos


Comisión Investigación Malos Tratos
Fdo.- Susana Novo

Asociación para la Reflexión y la Acción Feminista
Fdo. Carmen Martínez Ten

Asociación Mujeres para la Salud
Fdo. Soledad Muruaga

Asociación Mujeres Opañel
Fdo. Angelines Diez Olivares

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias
Fdo. Ana Isabel Ruiz

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas Albacete
Fdo. Ana Motos

Asociación “Consuelo Berges” de Mujeres Separadas y Divorciadas de Cantabria
Fdo. Mª Angeles Ruiz-Tagle Morales

Asociación de Mujeres Separadas Sevilla
Fdo. Josefa Moreno

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de la Comunidad de Madrid
Fdo. Pilar Careaga

Asociación de Mujeres Valdés Siglo XXI
Fdo. Aurora Valdés

Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Catalunya
Fdo. Aurelia Jiménez

Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres
Fdo. Rafaela Pastor

Red Feminista de Derecho Constitucional
Fdo. Julia Sevilla Merino

Colectivo Feminista
Fdo.- Carmen Olmedo (nueva después de enviar la carta)

Asociación de Mujeres de Puente Genil (Lobby Andaluz)

Organización de Mujeres Ciudadanas del Mundo (Lobby Andaluz

INFANCIA INDEFENSA - Gracias Ana Maria

ANA Mª PÉREZ DEL CAMPO NORIEGA
Mujer y Justicia


Infancia indefensa

El número podrá impresionar y conmover por sí solo, sin duda. Cuando, en el debate sobre los malos tratos tropezamos con las cifras de los niños y niñas que pagan con el sacrificio de sus vidas la venganza criminal del agresor paterno en contra de la madre cuando ella, sintiéndose incapaz de seguir soportando por más tiempo la violencia del maltratador sobre su persona y la de los hijos comunes, decide poner fin a una supervivencia dramática plagada de renuncias, terror y destrucción.

Frente a este panorama, la magnitud y resolución de la lucha contra la violencia de género no reside en el número de más de 80 hijos e hijas asesinados desde el año 2000 hasta el mes de abril de 2013, sino en la valoración del hecho como fenómeno social que representa el que criaturas inocentes, hijos de familia, niños y niñas en la indefensión de su minoría de edad, lleguen a ser tomados como rehenes y puedan ensañarse con ellos hasta privarles de su vida en ciernes en plena indemnidad, es decir, sin obstáculos eficaces con que impedir la extrema crueldad del monstruoso hecho: segar la vida inocente de la infancia que se ve reducida a total indefensión.

Cuando esto sucede en una sociedad moderna que se ufana de su nivel de "civilización" alegando pretendiendo bajo la formalidad del "sistema democrático", es evidente que hemos entrado de pleno en una fase de deterioro de todos los resortes de la interpretación teórica, y en consecuencia, de cuantos procedimientos, recursos y medidas que en esa lucha se pretendan adoptar.

Avanzar en consonancia con la adquisición del conocimiento por el desarrollo de las Ciencias siempre en evolución y la coherente profundización del Humanismo, requiere eliminar simultáneamente viejos prejuicios e ideologías trasnochadas para poder introducir los procedimientos idóneos, y los medios adecuados a los conflictos de todo orden que toda innovación social lleva consigo.

El principio idóneo de igualdad de derechos y de trato entre los seres humanos no ofrece dudas respecto a su capacidad insubstituible para emprender la eliminación de los privilegios inicuos, las violencias intolerables, los abusos o acosos desprovistos de toda justificación. Sin igualdad no existe la libertad. Pero la mera proclamación constitucional de este progreso humano no conseguirá ir más allá de una mera declaración de principios, si éstos no se desarrollan a la par con la operatividad que precisan.


A tal fin, respecto a los crímenes contra la infancia a que nos venimos refiriendo, es por completo imprescindible mostrar a plena luz cuáles son los impedimentos culturales que, como barreras infranqueables de ideologías que creíamos finiquitadas, impiden tenazmente acabar con el execrable crimen y la abominable destrucción de la vida de los menores, tanto cuanto la pierden como cuando les queda inevitablemente condicionada a la desdicha de su existencia futura.

Se debe explicar sin vacilaciones, que ciertas creencias y los latiguillos en que las mismas se sustentan son apenas oscuras sombras interpuestas para quitar de la vista descarada los intereses de poder que equívocamente considerábamos periclitados. El mítico paterfamilias pervive a causa de la sacralización de que aun se reviste a la paternidad per se, al extremo de que lo de menos es cual sea el comportamiento del padre en el seno familiar, lo que cuenta es el vano prejuicio de la paternidad biológica.

Conviene separar conceptos y analizar situaciones; no se puede confundir la razón biologicista con la eticidad racional; no se puede asociar al sexo masculino achacándolo al temperamento y a la naturalidad lo que es maltrato sin paliativos, ni es aceptable considerar que la imposición del autoritarismo dogmático pertenece a la esfera de la disciplina educativa bajo el fundamento de la paternidad. El amor a los hijos obliga a respetar sin fisuras la condición personal de la infancia en formación.

Cuidar adecuadamente a la prole precisa inexcusablemente del factor ejemplativo como origen y base del aprendizaje. La identidad se adquiere a través del conocimiento, de ello depende la adecuación o inconveniencia de la conducta durante la adolescencia y la adultez. No se nace violento, irresponsable o perverso, ni tampoco bondadoso, desprendido, valioso o inútil y todo lo demás; se llega a serlo por el modelo que en el medio que nos rodea ha servido de referencia ejemplarizante en cada desarrollo personal.

Porque la violencia o la bondad, la responsabilidad o su negativa, la solidaridad o la ausencia de ella, la igualdad o la actitud discriminatoria se adquieren por aprendizaje, es por lo que resultan ética y racionalmente inconsistentes expresiones como <>. Nada más alejado de la realidad. Ningún niño, ninguna niña "necesita" a su lado un padre que ejerza con todas sus consecuencias la violencia de género en el medio familiar, más aun, el peor mal para un hijo es criarse a la sombra de un padre agresor, bajo el caos de la violencia irracional.

La ausencia de amor a los hijos encuentra su explicación más evidente en la incapacidad de detener la expresión o la acción de la violencia antes de aterrorizar a los pequeños con su maltrato a la madre, que obviamente incide directamente en la vida de los propios hijos. No hay la menor duda de que el responsable último del daño hacia éstos es su padre agresor, pero también lo es la sociedad que lo consiente, y las legislaciones ambiguas o timoratas, y los jueces que interpretan inadecuadamente la normativa en aplicación.


Sin olvidar a los equipos psicosociales cuando previenen a la madre que de no mostrarse complaciente con el régimen de comunicación y estancias de los hijos con el padre agresor tendrán que aconsejar en su informe al juez la adopción de la custodia de los hijos comunes al padre. Es un asesoramiento cuando menos parcial, insuficiente, acomodaticio y falso desde su raíz, cuando se atreven a argumentar que un hombre puede ejercer violencia contra su mujer sin dejar de ser por ello un padre excelente para con sus hijos. La capacidad amatoria de los padres a los hijos es sensible, incondicional y responsable cuando existe.


Fórmulas todas estas, que bloquean e impiden el deber de la madre de defender la vida de sus hijos. ¿Quién puede extrañarse ante semejantes manipulaciones de que las mujeres maltratadas lleguen a presentar conductas contradictorias a la hora de divorciarse? Frente a tanta incomprensión como proliferación de dislates inasumibles debemos concluir que, frente a la violencia de género que acaba con la vida de los niños y las mujeres, hay que articular medidas contundentes en las que se contemplen las responsabilidades subsidiarias de quienes pudiendo impedirlo llegan a convertirse en cooperadores necesarios del crimen, por ignorancia o negligencia culpable.

La prevención de la violencia y su propagación de generación en generación, exige apartar cuanto antes a los menores del foco de contaminación que es la convivencia con un padre agresor. Conviene recordar las estadísticas obrantes en cientos de estudios especializados conforme a los cuales los agresores de hoy fueron ellos mismos en su día "hijos de padres violentos".

El Código civil, el Penal, las leyes procedimentales, además de la imprescindible Ley de Protección del Menor, deben adecuarse sin demora, a tales cautelas, impidiendo cualquier comunicación con el autor de violencia cuando se demuestre que los pequeños convivieron en un ámbito paternofilial afectado por la violencia de género.

Denominar "padres" a quienes destruyen la vida de sus hijos, es un sarcástico escarnio para quienes en su mayoría ejercen una auténtica paternidad responsable, y representa un riesgo para la infancia. Erradicar sin excusas semejante ignominia compete a los Gobiernos democráticos y, simultáneamente atañe a la colectividad social en su conjunto.

CUANDO EL CÓMICO SE INSTALA EN LA POLÍTICA (web Federacion de Separadas y Divorciadas)

Cuando el cómico se instala en la Política...

Estaba enfrascada, trabajando sobre las tasas judiciales; y es que últimamente se me acumula el trabajo. Vamos tan deprisa hacia atrás, que no me da tiempo de salir de una hecatombe cuando tropiezo con otra.

Qué desastre: los autores de tanto disparate resultan ser siempre políticos, por fortuna no todos, pero siempre demasiados.

La verdad es que quería descansar de tanta sordidez, y me disponía a hacerlo cuando entraron una tras otra en mis oídos, como tiros de gracia, una sarta de mentiras denigrantes. Se trataba de las declaraciones del actor Toni Cantó como diputado de UPyD; no podía salir de mi asombro, no cabía mayor patraña ni mayor osadía.

El autor de tanto desatino no sabe o no quiere saber, que está repitiendo un papel que viene de lejos como bandera enarbolada por quienes ejercen la violencia de género y sus corifeos, antes incluso de entrar en vigor la correspondiente Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la violencia de género. Y ahora, de pronto volvemos a la cantinela difamatoria de las "denuncias falsas", las estadísticas sesgadas, los fiscales como invitados de piedra en los expedientes mientras las perversas mujeres denuncian en falso y los hombres se suicidan o mueren a manos de ellas. Se añade una novedad para que todo cuadre: Europa paga al por mayor al Gobierno de España 3.200 euros por cada denuncia de malos tratos, en definitiva miles de millones (¿para fomentar la corrupción?).

Todas estas barbaridades se confeccionan con la suma de mentiras infamantes, repitiendo los bulos hasta invertir la realidad para hacer de las víctimas, victimarias y al revés. La estrategia de siempre. Es de manual. No hay más que repasar el arguentario del Ku-Kux-Klan. Las manifestaciones no sólo son falsas de principio al fin, sino que además no existen más "Afectados por las leyes de género" (su fuente de información) que quienes ejercen violencia sexista y quienes les acompañan en sus campañas contra la víctimas, mujeres, niñas y niños.

Digamos claramente al Sr. Cantó: Vd. no puede exhibir en el Congreso semejante basura sobre un terrorismo de género que no tiene tregua, y que desde 1968 se ha cobrado diez veces más muertes de mujeres e hijos que la
banda terrorista de ETA. Por un elemental sentido de la justicia, el susodicho Cantó no puede fingir ignorancia ante el hecho de que las cinco mujeres que dieron muerte a sus respectivas parejas masculinas eran víctimas incesantemente maltratadas. ¿O acaso será este el único delito en el que no cuente la eximente de la legítima defensa?


El Sr. Cantó haría un favor a su partido renunciando a su acta parlamentaria, cuando su ostentación resulta a todas luces escandalosa y falsaria, incompatible con la dignidad del cargo representativo. Dicho diputado carece ya por completo de toda credibilidad, y arrastra a su Partido al mismo descrédito mientras la retenga bajo su titularidad.

Otros deben ser los escenarios apropiados para representar semejante género de guiones de puro lucimiento, en política no. La ciudadanía se merece el respeto de la verdad, al menos, en el Parlamento. Las recientes elecciones italianas nos acaban de mostrar que cuando el cómico se instala en la política, hace al país ingobernable.

34 DONES ASSASINADES PER HOMES MASCLISTES EN 5 MESOS: 34 FEMINICIDIS Per: Rubén Sánchez

dilluns 3 de juny de 2013

34 dones asesinades per homes masclistes en 5 mesos: 34 feminicidis

Ante la duda, ¡tú la viuda!
Com deia una amiga meva advocada especialitzada: "són dones...només dones, si fóssin homes morts estarien tots els homes al carrer!". Sí, són 34 dones en 5 mesos, dones de la nostra avançada societat democràtica de l'aparença i el materialisme, aquesta societat post-moderna sostinguda per prejudicis i tòpics, però més masclista que mai, aquesta que objectualitza les dones i promou una masculinitat violenta i heterodominant, sí, en 5 mesos 34 dones asesinades per homes masclistes vinculats  d'alguna forma emocionalment a elles. I reitero, dones asesinades pel masclisme, perquè pels mitjans i per les xarxes socials tornem a sentir i a veure les etiquetes: "dones mortes" "nuevo crimen pasional"... són autèntics FEMINICIDIS, 34 EN 5 MESOS...o els feminicidis només passen al tercer món? fora de l'Estat Espanyol i Catalunya? No, 34 feminicidis a casa....I MILERS CADA ANY A TOT EL MÓN, i milions de dones mortes en vida patint maltractaments a diari...

32 homes masclistes violents, "hijos sanos del patriarcado", han decidit treure la vida a 34 dones, perquè aquestes havien decidit viure per elles mateixes, trencar la relació de parella, dir prou a la violència i als abusos,... aquests homes les han assassinat perquè els ha sortit dels collons...perquè són molt mascles, perquè no són calzonazos ni pagafantes,...perquè "que s'han pensat aquestes!", perquè "són molt putes", "perquè em provoca", perquè "a mi no em faltes al respecte", "perquè arribes tant tard? , "perquè tú que t'has cregut" , "perquè a mi no em deixa ni Déu tros de merda", "perquè abans de veure't amb un altre et juro que et mato"...

Moltes d'aquests amenaces denunciades diàriament als jutjats de violència sobre la dona, "los especializados", queden arxivades, queden sense cap tipus de mesura de protecció cautelar, perquè "no hi ha proves", algunes d'aquestes amenaces ni tan sols arriben a tramitarse, queden impunes, perquè és la paraula d'un contra l'altra", perquè "com no hi ha sang"...i està clar la paraula del mascle patriarcal té més poder, força i credibilitat que la d'una dona... Quan es començarà a veure la violència masclista com un continuum? com un procés? i no com un fet puntual.

I em preocupen profundament la reacció de normalitat amb la qual la població accepta aquesta realitat indignant ("otra más?"), em preocupa que els moviments socials revolucionaris no realitzin una convocatòria massiva contra les violències masclistes, em preocupa que l'Estat opressor és el principal fabricant de violència institucional masclista i em preocupa més encara el silenci dels homes covards, que no condemnen , perquè amb el seu silenci fan forts als masclistes, el seu silenci és complicitat!
El proper que s'apropi amb la seva ignorància sexista i vingui amb el rollo de les denúncies falses...el miraré als ulls i li diré: 34 dones assassinades en 5 mesos, podría ser la teva germana, la teva mare, la teva amiga, la teva veïna!

#PROUIMPUNITATMASCLISTA #niunamés

Gràcies a totes les dones, per la seva fortalessa apresa i resistència resilient!

PEL DRET A LES DONES A VIURE LLIURES DE TOTA VIOLÈNCIA!

Contra tot masclisme! contra totes les formes de violència patriarcal, enxarxem la resistència feminista, passem a l'ofensiva feminista! Autodefensa feminista! Desobediència!

PD: Aquest post és un crit de lluita contra el patriarcat, dedicat a les 34 veus de dones que no tornaran.

Ruben Sanchez Ruiz
@RobenFawkes